"SOLEDAD"

SOLO LA SOLEDAD ENGRANDECE AL SER MAN DÉBIL, Y SOLO ELLA HUMILLA AL SER MAS ORGULLOSO

lunes, 31 de mayo de 2010

“LOS AÑOS”



Los años son guerreros, que separan a la doncella del caballero,

son bestias sanguinarias que atrofia al amor verdadero.


Arsénico y azufre son hermanos del chisme y desenfreno,

que quiere extinguir el fuego de nuestros labios,

pero puritana lengua de los impíos que describen en desmedro,

en desmedro de nuestro amor, que fue augurio de los sabios.


Quien soporta tan ferrosos e incansables daños,

solo aquellos amores, que se vuelven rebeldes por loa años.


Somos los colores del viento, fantasiosos y angelicales,

quimera de los hombres, apología de nuestros rivales.


Efímero y solariego es el canto del ruiseñor,

que anuncia la muerte de los años, entre Dama y Señor.


“LA NOCHE DE BRUMA”




Cuando la luna brota del mas re combito corazón de la noche,
es donde la infinita belleza de tus ojos da cual derroche.

Nunca imagine, que lo que se desea con aflicción,
lo que se ama con verdadera y sincera decisión,
en una noche de luna, se presente como mercenario a la misión.
para brindar la más elegante batalla de miradas, miradas de ilusión.

Como pequeño zarcillo que da saltos en la mejilla de los lagos,
y se dejan seducir por el rose mágico de sus aguas,
ahora zarcillo como yo y lago como tú, como indomables esclavos,
que esperan la noche de la luna para brillar sobre sus aguas.

Ni la bruma más espesa de la noche más oscura de mi vida,
hubiere soñado con la calidad sonrisa de la inocente mirada,
en esa noche de luna soñada, invariable metamorfosis de mi vida,
saltando entre cantos del alba, anhele tu mágica presencia de hada.

Que la luna se petrifique entre las coronas que forman las estrellas,
corazón de fuego, labios de carmín, tu amor es un ensueño,
en la cual mi efímera juventud quiere morir...

“MUJER DE ILUSIÓN”




Solo espero algún día, que leas este poema,
a pesar de no conocerte, en mi mente ya eres mi problema.
Hubiese querido que al escribir estas palabras, en este momento,
estuvieses estado presente y no una imagen que se lo lleva el viento.

No sé si escribo a una quimera, o a un ángel de seda,
pero el corazón sabe, que a la mujer que ame, no importa la espera.
No puedo soñar, ni lamentarme por un rostro que no he visto,
a la mujer que ame, mostrara un corazón que no he previsto.

Mujer de mis ilusiones, donde está tu castillo que te reguarda,
pues espera sin recompensa y pasión sin amor, hacen que arda.

No sé si reconoce tu alma cuando crucemos palabras,
ni mi cuerpo reconozca tu piel cuando tus ojos habrás,
y si tus besos son recompensa, sabré que la espera no fue en vana.

Te amare, sin que me ames y te esperare sin conocerte,
aunque la espera sea doliente, esperare para quererte.

sábado, 15 de mayo de 2010

“EL POETA”



15/07/2009
El poeta con su letra, es el asesino de la muerte,
embellece y engalana, el rostro más demacrado,
consuelo de la victima que nunca se ha enamorado.

Describe al cuerpo inerte, entre rosas y lavanda,
a grito de desesperación, como el canto del ruiseñor al alba,
y al asesino que huye, como pavo real que anda,
ese es el hechizo del poeta, entre sangre y llanto desnuda su alma.

Magnífica al más humilde y sencillo de los besos,
como el cáliz que es tocado por labios de los dioses,
que alcanza el nirvana y su cuerpo envuelto en versos,
cuerpo desnudo al viento, que nunca muere en esos besos.

El poeta nunca miente, sólo ve lo que los demás desprecian,
ve en la muerte, la bella juventud que los demás aprecian.

“EL REHÉN”




15/06/2009
Quisiera entender las palabras, sueltas al viento,
navegando en el silencio, descubriendo el mundo,
angustia infinita que en mi corazón, mas yo lamento,
dichosa esa innata sabiduría , en el que me inundo.

Crees que tu fantasía, nos permite imaginar,
solo es la muerte con guadaña que no permite soñar.

El tiempo es tu esclavo, y nosotros esclavos de él,
que nos entierra con ignorancia, como espera la muerte el rehén.

Tus palabras son enredos, enredos de sangre y miel,
que resguardan la sabiduría entre pétalos de rosas y miel.

El bailar de tus manos, son saltos mágicos de la vida,
y de tus palabras nacen laberintos que carecen de rima.

Entiendes que no entendemos y sueñas con conseguirlo,
pero los sueños son fantasmas, que tu deberás perseguirlo.

La locura es tu madre y la imaginación el padre del soñador,
hijo que vuela entre los Andes, ya despierta de la fantasía de hoy.

“EL FANTASMA”



20/01/2009
¿Donde quedo el fuego de tus labios? ¿Se extinguió?
¿a donde van mis caricias y mi anhelada ilusión?

Yo no puedo luchar contra el suspiro de un fantasma,
ni puedo impedir que otro toque tu alma,
solo espero que en algún instante te liberes de esa farsa
y tus ojos vean el verdadero rostro de la muerte que te llama.

No puedo luchar contra las caricias de un fantasma,
no puedo suplantar la pasión que te embriaga,
esperare que la bella seda que envuelve tu alma,
se caiga y tu piel llame al verdadero ser que amas.

No puedo luchar contra los beso de un fantasma,
no puedo sentir tus labios, cuales rojas cerezas,
esperare que se derrita el hielo,
a lo que tu besas, amas, sueñas y deliras,
y no olvides que es a un fantasma al cual tú te reclinas.

Esperare….? ¡No, no esperare! que te espere tu fantasma,
el es quien llena, tu corazón de pasión y de bellas palabras tu alma,
pero no olvides, que es un fantasma,
y cuando despiertes de ese sueño, te darás cuenta,
que la verdadera persona que amas y te amo,
ya es también, un fantasma.

“LA QUIMERA DE LA SOLEDAD”




01/07/2009
La soledad es el cáliz del sosiego,
donde muere el sueño del viajero,
donde el niño descubre al hombre,
y el hombre alcanza dicho nombre.

Soledad como cualquier mujer de carne,
que navega en la voz del solicitante,
que en sus labios, hay fuego, que arde,
benefactora del dulce consuelo del caminante.

La soledad desnuda la piel del hombre más fuerte,
que se declina a la mujer amante, que espera su muerte.

No existe hombre, que no ha llorado por la soledad,
pues se vuelve cautivo, ella no tiene piedad.

Sé libre como el águila, pero esclavizado a la soledad,
pues ella te brinda horizonte y nunca te abandonará.